Birmania lleva desde 1962 gobernada por la Junta Militar, una dictadura dirigida por el ejército que ha reprimido con dureza cualquier intento de instaurar la democracia en los últimos 50 años.
Más de 550.000 personas viven desplazadas dentro de Birmania. Cerca de 160.000 se asientan en calidad de refugiados en alguno de los 9 campos a lo largo de la frontera con Tailandia, y otros 2 millones son inmigrantes ilegales en Tailandia.
Más de 10.000 kilómetros en avión y furgoneta que nos llevaron de Madrid a Mae Sot, una pequeña ciudad al oeste de Tailandia.
Un viaje de contrastes, un viaje hacia atrás en el tiempo en el que nos olvidamos de las comodidades a las que nos hemos mal acostumbrado
sólo por haber nacido en unas coordenadas privilegiadas.
Mae Sot es una pequeña ciudad tailandesa que hace frontera con Birmania. Una ciudad dividida en dos por un pequeño río que es cruzado cada día por cientos de birmanos buscando una vida mejor.
La población birmana allí asentada, lo hace en condición de inmigrantes ilegales, y subsiste con el pequeño salario obtenido cada día tras duras jornadas en fábricas o campo.
Colabora Birmania mantiene dos escuelas en Mae Sot: Chicken School por la que cada día pasan los niños más pequeños y donde, además de darles clases, se les atiende y da de comer.
Y la escuela del Kilómetro 42, una escuela construida por la ONG en la que estudian 400 niños y niñas birmanos, y donde se les proporciona todo lo necesario para evitar que tengan que trabajar durante todo
el día.
La tarea de intentar explicarles el proyecto a niños que nunca habían tenido en su mano un smartphone o una tablet fue a partes iguales difícil y divertida. Ver cómo reaccionaban al poder interactuar con una pantalla, lo felices que eran toqueteándolo todo y, sobre todo, apreciar la rapidez con la que aprendían los conceptos básicos fue toda una experiencia.
Eso sí, una vez pudimos explicarles lo que queríamos conseguir y que eran libres de hacerlo como quisieran, las ideas no pararon ni un sólo segundo. Dejaron volar su imaginación y diseñaron una aplicación llena de vida, animaciones, sonidos y lo mejor de todo, que les ayudaría a hacer su día a día un poco mejor. Por fin eran parte del cambio.
Descarga nuestra aplicación de Google Play Market y podrás hacer realidad los sueños de cientos de niños y niñas birmanos. Una aplicación nacida de su imaginación en la que podrás colaborar de manera directa en el proyecto
que tú elijas.
Ellos lo imaginaron, ahora te toca a ti hacerlo realidad.